Nuestra primera intención era comprar un bulldog francés, nos encantaba esa raza ya que tienen una cara muy simpática y un carácter muy bueno.De hecho, a punto estuvimos de comprar uno, pero a mi padre le operaban al día siguiente y teníamos que desplazarnos hasta Huelva, por lo que pospusimos la compra del bulldog para más tarde.
Un día, Edu me planteo la idea de comprar un schnauzer miniatura. A mi la verdad es que me daba igual la raza, yo lo que quería era un perro con el que jugar y mimarle y por supuesto que tuviera un buen carácter.Pues ese mismo día, estuve indagando por internet y me encontré con esta foto:
Se vendía esta camada de schnauzer miniatura color sal y pimienta, tres hembras y un macho, y lo mejor de todo, es que el criador era de mi mismo pueblo.Sin dudarlo le llamé por teléfono y le pregunté si seguía teniendo al macho ya que nosotros no queríamos una hembra.
Me dijo que sí y rápidamente me envió estas otras fotos.Según vi al perrito me enamoré de él al instante y ya sabía que este perro era para mi.Como para no hacerlo, ¿verdad?. El 21 de diciembre ya teníamos a Ares en casa, aún no había cumplido los dos meses, pero los cumplía al día siguiente, el 22. Fue el mejor regalo de esas Navidades

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario